Te compartimos lo que nos dejó el Investor Live! de InvestorHouse México® para los estudiantes de la institución. En esta sesión hablamos de una lección que parece sencilla, pero que cambia por completo la forma en la que muchas personas entienden su dinero.

Ahorrar no es lo mismo que invertir. Y todavía más importante, prestar dinero no es lo mismo que comprar activos patrimoniales.

La gran confusión

Muchos mexicanos y latinoamericanos dicen que están invirtiendo, pero en realidad sólo están ahorrando. Y no tiene nada de malo ahorrar. El problema empieza cuando alguien cree que está construyendo patrimonio, pero en realidad sólo está prestando dinero.

Cuando pones tu dinero en un pagaré bancario, en CETES, en bonos o en ciertas instituciones que te prometen una “tasa”, no estás comprando patrimonio. Estás prestando dinero.

► Tú entregas tus pesos, alguien los usa, y después te los devuelve con un interés. Eso es ahorro. Eso es renta fija. Eso es prestar dinero.

¿Entonces qué es invertir?

Invertir es comprar activos patrimoniales. Es decir, comprar algo de lo que te vuelves dueño.

Puedes ser dueño de una parte de empresas a través de acciones o ETFs. Puedes ser dueño de un inmueble. Puedes ser dueño de oro. Puedes ser dueño de Bitcoin. Puedes ser dueño de activos que históricamente han servido como reservas de valor.

► La diferencia es muy importante. Cuando ahorras, alguien te debe dinero. Cuando inviertes, tú eres dueño de algo.

Esa frase resume gran parte de la lección.

Prestar dinero sí sirve, pero no para todo

Ahorrar (prestar dinero, renta fija) tampoco es malo. El problema es usarlo para el objetivo equivocado.

Si necesitas un fondo de emergencia, tiene sentido ahorrar. Si vas a necesitar ese dinero en unos meses o en uno o dos años, tiene sentido mantenerlo también en instrumentos de ahorro (prestamos, renta fija). Si estás juntando para un viaje, un coche, una colegiatura o cualquier meta cercana, no conviene exponer ese dinero a la volatilidad de la Bolsa, es mejor prestar ese dinero (renta fija).

► Pero si tu objetivo es construir patrimonio durante décadas, quedarte prestando dinero puede ser una mala herramienta.

¿Por qué?

Porque a largo plazo el verdadero costo no siempre es que te paguen pocos “intereses” por prestar tu dinero. El verdadero costo es el tiempo que pierdes viendo cómo los activos patrimoniales suben desde afuera.

Tener más pesos no siempre significa ser más rico

Ésta fue una de las ideas más importantes de la sesión.

Una persona puede meter 100,000 pesos a renta fija y terminar el año con 108,000 pesos (tasa del 8%). En apariencia ganó dinero. Pero si en ese mismo año subieron los alimentos, la vivienda, el dólar, Bitcoin, el oro, la bolsa y otros activos patrimoniales, esa persona quizá no se hizo más rica. Sólo terminó con más pesos.

Y tener más pesos no siempre significa tener más riqueza.

La verdadera pregunta no es solamente cuánto dinero tienes. La verdadera pregunta es qué puedes comprar con ese dinero.

Si cada vez necesitas más pesos para comprar lo mismo, entonces el problema no es que todo suba. El problema es que el dinero con el que compras vale menos.

El costo de oportunidad

Cuando prestas dinero durante muchos años, no sólo debes preguntarte cuánto interés te pagaron. También debes preguntarte qué dejaste de comprar.

Qué ETFs no compraste. Qué acciones de empresas no compraste. Qué inmueble dejaste pasar. Qué oro no acumulaste. Cuánto Bitcoin no compraste. Qué activos patrimoniales viste crecer desde lejos.

A eso le llamamos costo de oportunidad. Es lo que sacrificaste por elegir una alternativa en lugar de otra.

Y en la construcción patrimonial, ese costo puede ser enorme a largo plazo, porque el tiempo no vuelve.

La diferencia más simple

Ahorrar es prestar dinero.

Invertir es comprar activos patrimoniales.

Ahorrar puede protegerte durante algunos meses.

Comprar activos patrimoniales puede transformarte durante décadas.

Esa fue la gran lección de la sesión. No se trata de despreciar el ahorro. Se trata de usarlo para lo que sirve. El ahorro es útil para corto plazo, emergencias y metas cercanas. La inversión es para construir patrimonio de largo plazo.

La idea final

Cada vez que compras un activo patrimonial, vendes tus pesos para hacerte dueño de algo.

Y cada vez que vendes un activo patrimonial, estás haciendo lo contrario. Estás comprando pesos.

Visto así, la pregunta cambia por completo.

Antes de vender un activo patrimonial, valdría la pena preguntarse si realmente quieres cambiar algo que puede conservar o aumentar su poder adquisitivo por una moneda que con el tiempo suele perderlo.

Por eso, en InvestorHouse México® insistimos tanto en esta distinción.

No es lo mismo ahorrar que invertir.

No es lo mismo prestar dinero (renta fija) que construir patrimonio comprando activos patrimoniales.

Y no es lo mismo tener más pesos que tener más riqueza.

#HazFire

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